
Jpod es la última novela de Douglas Coupland, un escritor al que sigo mucho. Me hace gracia el concepto de seguir a un escritor.
"Si Douglas C. te dice "tírate por la ventana", tú te tiras por la ventana."
El caso es que me he leído casi todos los libros de este señor, y algunos de ellos los recuerdo con especial cariño. "Microsiervos", "Generación X", "Planeta Champú", "Polaroids" y "La Vida Después de Dios" son los libros que publicó en la que yo humildemente considero su etapa más afortunada. A partir de "La segunda oportunidad" (Girlfriend in a Coma) ya empezó la decadencia que no ha parado hasta hoy. "Todas las familias son psicóticas", y "Eleanor Rigby" o "Miss Wyoming" son novelas interesantes, pero fallidas.
Coupland es un escritor posmoderno en el buen sentido de la palabra, y modernete en el malo porque a veces se pasa. Es muy pop en el sentido de la importancia que le da al mundo de consumo y al materialismo de la nueva era, los nombres de marcas son casi tan importantes como los de personajes (a veces incluso son la misma cosa.) En todas sus novelas se habla de la relación entre tecnología e individuo, de la decadencia y absurdez de la cultura occidental, de familias disfuncionales y de cómo las personas intentan relacionase en medio de ese entorno hostil e impersonal. Esa porción de intimidad de los personajes, de sus sueños, de sus deseos y de cómo se enamoran es lo más interesante de sus obras, a pesar de las moderneces formales que como en Jpod incluye.
Lamentablemente, los personajes en Jpod ya no están. Murieron. El proceso por el cual el prota se enamora está en elipsis, y lo que queda son reflexiones interesantes sobre la era Google (gracias al buscador, la sensación de no tener ni idea de algo va a desaparecer) y anécdotas de un grupo de jóvenes que trabajan en un videojuego sobre una tortuga que va en monopatín, además de un chino y unos padres absolutamente bizarros, increíbles y que no aportan más que ruido de fondo a las 521 páginas sin alma pero ocasionalmente brillantes que componen la novela. Sin embargo, lo mejor son las cartas con las que los empleados de Jpod intentan convencer a Ronald MacDonald de que les acepte como amantes.
A ver si va a tener razón Chuck Palahniuk cuando dice que "todo lo que amas desaparece o se transforma."

8 comentarios:
No tenía el gusto de conocer a este señor. Por lo que comentas escribe sobre...la REALIDAD???o me equivoco??
Temistócles, mi no entiende tu pregunta. Escribe una novela de ficción sobre aspectos de la realidad que...
¿¿Por dónde va tu pregunta??
"habla de la relación entre tecnología e individuo, de la decadencia y absurdez de la cultura occidental, de familias disfuncionales y de cómo las personas intentan relacionase en medio de ese entorno hostil e impersonal. Esa porción de intimidad de los personajes, de sus sueños, de sus deseos y de cómo se enamoran es lo más interesante de sus obras" Es esto ficción?? Por cierto. ¿Ya te has acercado a ver algun partido del deporte de la raqueta?
¿Ese anuncio se emitió por televisión? ¿Viaja por el Universo en forma de onda herziana? ¿Por qué les provocamos a que nos invadan?
Luego diremos de Corea del Norte...
Que San Fríker nos coja confesados.
Hola.
Es tarde y no me he leido este post... pero sí el del teclado, el cual ahora pesa menos y se ve rejuvenecido.
Un saludo.
Yo tampoco tenía el gusto. Me lo apunto. Si lo que tuviera luego fuera el disgusto, ya te pediré responsabilidades, que lo sepas :-p
No! No he dicho que el libro esté bien. Digo que es interesante, pero que los tiene mejores. Si tenéis curiosidad por Coupland yo os recomendaría "Microsiervos" o "Polaroids" o "Generación X". Este es divertido porque es muy actual, pero es un poco MacLibro (en Generación X definía el trabajo basura como MacJob.)
Claro, Ángela, es que no hablas claro y ya nos hemos comprado el libro... Qué portada tan bonita.
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