domingo, abril 02, 2006

QUE BARATA ERA MI FILMOTECA



Una de las mejores maneras de eliminar el domingazo de nuestras vidas es ir al cine, y aún mejor a la Filmoteca, si el cartel es bueno. Por eso esta tarde he dirigido a mis pasos al templo del cine en Antón Martín, para ver "Qué verde era mi valle." Por varias razones, esta experiencia me ha resultado algo más irritante de lo que yo esperaba, y no por la peli de John Ford, que sin ser una obra maestra, es emocionante y bonita, con bastantes dosis de drama y sufrimiento cristiano, y una galería de personajes entrañables, como Dai Bando.
Explicaré por qué. Nada más llegar, una mala noticia. La sesión ha subido a 2,50 euros, y esta subida se materializa desde ayer, 1 de Abril, por la publicación del BOE. Y el abono de diez, a veinte euros. Ahora mismo no recuerdo cuánto ha subido, pero mínimo se ha doblado el precio. Sí, ya sé que hace poco presumía de mi carnet de gratis, pues resulta que lo he perdido. Eso me pasa por vacilas, pero por un privilegio que tengo en esto del cine... En fin. Recuperada de la impresión de pagar la entrada, y enterándome de que los precios habían permanecido iguales desde 1991, asumo la realidad. Pero es que, qué barata era mi filmo. Todo lo bueno se acaba.
La sala está bastante llena. Conocedora de que el público habitual de la filmo es como una caja de bombones (nunca sabes si te van a dar la peli) tomo asiento al lado de un grupo de viejecillos. Se apaga la luz cuando una oscura intuición se apodera de mí. Y no tardo mucho tiempo en averiguar que estoy en lo cierto. Alguna gente mayor es demasiado mayor para saber que en los cines no se habla. A pesar del coro de Ssshss vertidos hacia ellos durante los 120 minutos de peli, ellos se han mostrado inasequibles al desaliento. Y lo peor de todo eran los comentarios en si mismos, casi siempre del mismo estilo: decir en voz alta lo evidente. Que hay un personaje en segundo término: "Míralo, ahí está." Que pegan al chaval de la peli con una vara: "Toma, toma, y toma..." Que la prota se casa con un hombre al que no quiere: "No le quiere, quiere al otro." Que sale el niño con uno de sus hermanos, después de hora y veinte de película. "Mira, ése es su hermano." Y a los dos minutos, y aludiendo a los subtítulos: "Ay, a mí es que me cansa leer todo el rato." Por si fuera poco, y pensando que era una tortura (me han distraído muchísimo con sus comentarios) descubro que hay otro espontáneo en la sala, que hace lo mismo que mis vecinos de fila, pero A GRITOS. Al igual que el vejete de al lado, éste ha gritado "¡TOMA!" en la escena de la zotaina, y ha gritado varias cosas más, que han sido respondidas por varios ssshss desde todo el patio de butacas. Así que pienso que podía haberme sentado al lado del desequilibrado ése que grita, intento concentrarme en el final de la peli, que es muy dramático, estoy a punto de sacar el pañuelo y el vejete dice: "Es un poco rollete, eh." Me han dado ganas de levantarme, pero en su lugar, he rezongado, chasqueado la lengua y suspirado, y cuando he querido volver a la peli, me he encontrado con "THE END". Como comentaba ayer con unos colegas, por la filmoteca desfila toda una galería de personajes, a veces esperpénticos, otras lamentables, y otros simplemente alucinantes. La sesión más increíble a la que yo he asistido fue "El Otro" de Robert Mulligan, donde en la fila de delante, un tipo con un pasamontañas modelo abeja maya, que estaba bebiendo a morro de una botella de Johnny Walker, se puso a ladrarle a otro espectador. Y no bromeo. Éste pieza debía de ser el bombón de licor.

36 comentarios:

elena cara de huevo dijo...

Hola a todos... que tengais buena semana.

La pasada, hablando de volver os decía que la mayor pega para mi fue el público. Y es que realmente ir al cine en domingo ha dejado de ser una buena solución para los domingos.

Es en mi opinión insoportable. Yo tenía cerca a dos tipos que hacían comentario de anormales profindos. En plan: Pe a su hermana: tómate un traquimacín (o lo que fuera) y dice el tío a su mujer (en tono normal, nada de susurros) Que es eso? droga?... pues todos los comentarios así y luego se pusieron a hablar sobre una entrevista que habían visto de Almodovar, pero como quien habla en un café. Y es que... todo lo que se pueda decir aquí va a sonar muy clasista, pero bueno... la educación es un buen elemento para diferenciar unas personas de otras, más allá de sus orígenes, su dinero, su trabajo o su puto coche.

Hoy dos alternativas: no ir al cine en domingo o acabar con los domingos! Cambiar el orden de la semana!.. en fin... hoy tengo el corazón a punto de despegar, así que voy a cortar, que si me dejo llevar se me escapa.

La filmo sube de precio como todo lo demás y debería ser mucho más barata... aunque objetivamente todavía lo es. ¡Ojalá encuentres tu carnet mágico nena!

EL CONSEJO DEL DÍA ES:
Recuperen ustedes a Antonio Vega. Pongan uno en sus vidas. Convierte un lunes en una siesta en un seat panda lleno de arena de playa, en Andalucía y en los pies descalzos sobre la guantera... (es mi propia iconografía ochentera... posiblemente demasiado particular para estas horas de la mañana)

MUSSHA PAZ

profesorguapito dijo...

Creo que el precio de la entrada va ligado a la calidad del auditorio. Los dvds son más caros pero te los ves tú solito o con quien quieras. La tercera edad, que no es boyante (ni sabe lo que es un dvd), puede acudir a pocos espectáculos. La Filmo es uno de ellos. De todas formas, Ang, todos sabíamos que los vejetes son los peores compañeros de butaca, tienen una pésima relación texto-subtexto... sólo superada por la de los adolescentes en celo. O sea que tú te la buscaste...

I agree con eggface, la educación es un bien escaso y las masas siempre son un asco, sean del PP o anti guerra de Irak.

Viva la sesión de las cuatro!

Flora dijo...

Ángela, esto que cuentas forma parte del encanto de la filmoteca. Si no hay un tío con pasamontañas y cartón de vino, no sería lo mismo. Es 'the Bukowsky experience'. De hecho, creo que los tíos con pasamontañas deberían ser los herederos legítimos de la Filmoteca (como en una peli de Frank Capra).
Una idea para Elena: ¿por qué no segregamos los cines? Aprendamos del ministerio de sanidad, que segrega bares y restaurantes en fumadores y no fumadores. ¿Por qué no hay unas salas para habladores y otras para no habladores?
- Acomodador: usted ha entrado en una sala para habladores y no ha dicho ni mú, haga el favor de cambiarse de sala o salga inmediatamente del cine.
- Elena: Oiga, que yo he venido con una amiga que sí está comentando.
Y luego cuando saquen las pelis en Dvd que tengas la opción de escuchar los comentarios del público o no.

E.eggface (jijiji) dijo...

muy buena esa flora...

Otra opción es la de poner un bozal a todo individuo con descuento tercera edad y subir la edad para entrar a los 21 años.

VIVA LA SESIÓN DE LAS CUATRO Y TODOS LOS QUE SOYS ALMAS LIBRES PARA IR A ESA HORA!! viva que viva!!!

acho dijo...

Mierda. O sea, que he perdido la oportunidad de ir barato a la filmoteca - cuatro o cinco años que llevo sin ir apenas. A mí me gustaba llevar a los amigos que venían de fuera porque, aunque no les gustara la peli, lo flipaban con el precio. Uno quedaba como el perfecto anfitrión que "controla", y que sabe en que bares tienen las morcillas, si no más ricas, por lo menos sí más baratas. Nunca más... sniff, sniff.

Estar cerca de la tercera edad en un cine de VO y comprobar que se han dejado las gafas de ver de lejos en casa es una tragedia. A mí me ha pasado.

sakena dijo...

Hola Angela,
Me han encantado tus comentarios en el blog de Queque, por eso me metí en el tuyo y no me defraudaste.
Por cierto la Filmo lleva tiempo siendo un territorio comanche para sociólogos en ciernes. ¿Qué quieres que te diga? A mí me van más los borrachos con pasamontañas ( que son como protas apócrifos de la pelí ) que los comedores de palomitas, que suelen ser clónicos. Por cierto hay guiones que sólo invitan, incitan a zamparse comida basura. Hay salas multiplex cuyas palomitas enganchan más que las pelís pero no es, ni mucho menos, el caso de la Filmo donde la programación es más elitista ( y donde no hay náquinas expendedoras ).
Y a veces, hay más verdades en los comentarios aparentemente anódinos de las viejecitas y en las diatribas callejeras de los borrachos que en las largas frases de los catedráticos, expertos y otros apoderados de la cultura.

Enahorabuena de todas formas por tu blog, tienes una pluma muy afilada y volveré a visitarte. Un saludo.

sakena dijo...

Se me olvidó antes ... una propuesta de domingo alternativa, lo que hice ayer :
Me metí un rato en el césped del Palacio Real con un libro muy bueno en la mano. " Hombres y engranajes " de Ernesto Sabato, ensayo/recopilatario publicado en 1951 y muy visionario en cuanto a la sociedad de la máquina.
Total : no me costó nada, estoy un poco morena y tengo la alma nutri'a.

Angela dijo...

Muchas gracias, Sakena, espero que nos visites mucho.

Flora, tía, deberías escribir una carta a Alberto Galla-Galla para que reforme los cines y hagan las salas para comentadores y no comentadores, ventoseadores y no ventoseadores, gente que huele mal y gente que no huele, y otra para los perfumados. Ya sé que los vejetes suelen ser malos compañeros de peli, sabes que van a hablar, pero cuánto, en qué volumen y con cuanta frecuencia son aspectos que merecen el beneficio de la duda. Y la cagué, cierto. Si que hay un estudio sociológico en la filmo. Todos juntos podríamos hacer inventario de la gente extraña que por allí pulula. Empiezo yo.

1. La WHOOPI GOLDBERG. Esta mujer de color lleva un abrigo de piel de leopardo, suele sentarse arriba y aplaudir y reírse sin motivo aparente en medio de la peli, aunque sea "21 gramos." Se deja ver por el Aeropuerto.

2. El RESPIRADOR. Es un señor voluminoso que va con su mujer, una señora rubia. Siempre se sientan arriba y cada vez que llena sus pulmones de aire te pierdes una frase de diálogo.

Elena, lo del bozal es sublime.

acho dijo...

Sakena, eso de la sabiduria popular yo lo ponmdría un poco en cuarentena. Porque en la salas de cine se escuchan unas cosas - y aun volumen tan cafre - que a veces dan ganas de meterse en un Burrikin con una metralleta. (¿Y que culpa tiene el burrikin de la gente que habla en los cines? Ninguna, supongo. Pero toda excusa es buena para ametrallar a los clientes de ese asco de sitio. Y con lo bueno que está el Macdonalds...)

Ejemplo: Memorias de una geisha, sábado por la tarde en los Ideal. A mitad de película, entre putada y putada de geisha-veterana a geisha-novata ante las narices distraidas de geisha-maestra-puta (YU GUAN TU BICOM GEISHA? YU NO GEISHA!), una mujer de 50 años le dice a su marido, con admiración y así en voz alta, que se oiga:

"Y esto lo has escrito un hombre... hay que ver que forma de meterse en la psicología femenina"

De lo que se deduce que la psicología femenina debe consistir en ser una zorra vengativa que habla un inglés malísimo y se dedica a hacerle putadas sin parar a Candy-can... digo, a la geisha-novata.

Conclusión: el populacho mola, yo me considero parte de él. Pero alguien que tiene tan poca consideración y empatía con sus compañeros de sala como para gritar en el cine, ¿Como va a tener idems con los personajes de la pantalla, o esperamos que tenga alguna sensibilidad? ¡A la hoguera con ellos!

Flora dijo...

Pues ahora teneis las carnes muy prietas pero dentro de cuarenta años vais a ser de esa edad que os da tanto repelús. Hay un bozal esperando para cada uno de vosotros...porque no os atreveréis a decir "este perro nunca ladrará", ¿verdad?

p.d: si os atreveis es que sois cachorritos bobos.

elena chupaviejas dijo...

Perdona bonita, pero yo no seré una vieja palurda NUNCA!! vamos hombre...

si yo no niego que la posguerra fuese muy dura, que el hambre y empezar a trabajar de niños más. Que la religión y las dictaduras corrompen al más idealista...

pero no te pases, eh? Que me imagino paseando con vosotras cogiditas del brazo (sin dientes, sin pelo y como uvas pasas... (y sí, digo vosotrAS, xq los varones estareis criando malvas (yo de pequeña pensaba que era criando larvas... lo que por otra parte es bastante más lógico)) y eguiremos siendo las mismas malas pécoras encantadoras que somos ahora.

SCARRY MOVIE 56 (domingo 23-4-2049; 18:30h)
Ángela: pues yo a este le he visto en otra peli
Flora: QUÉ DICEEEEEESSSSS?
Elena: que dice que no viene la Feli! que estás sorda, hija. Ay! dame un caramelito que me va a dar la tos... estoy fataaaal
Esti: si hubieses querido cruzar a los gatos no te pasarían tantas cosas malas. Que res muy mala y muy retorcida tú
Ángela: toma un caramelo, que va muy bien pa los juanetes.
Flora: QUE DICEEEEEESSSSS?
Elena: que le gusta la peli... y con creces. Y es que está mu bieeenn
Flora: mala eres... bruja....


SSSSSSSSHHHHHHHH SEÑORAS!!!! (putas viejas pensarán los nacidos en el 2030)

Ángela: aaaaaay! que geeente. Pos vaaaale. Antes la gente venía al cine a pasarlo bien, pero ahora, son todo prisas...
Estibaliz: y esas letras de abajo que son... se acaba ya?
Flora: ME MEO! ESTO ES MUY LARGO...

SSSSHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH

Angela dijo...

Ja ja jajjajajajajajajajajjjj....

Estíbaliz dijo...

Pero qué sabia es la infancia. Es mucho más lógico "criar larvas", claro que sí.
Y yo no pongo ningún ejemplo de persona dando el coñazo en el cine, y mira que lo he sufrido (y es literal, en concreto sufrí un coscorrón en "Volver", pero no lo cuento aquí que no está elegante hacer un paréntesis tan largo) porque también he hecho sufrir. Todo fue culpa de mis padres, que me llevaron a la tierna edad de 3 años a ver "Tiburón" y yo me tiré la mitad de la película diciendole al tiburón "malo, malo, que va a venir mi abuelo y te va a pegar con un palo", a grito limpio.
Ah, y a Benito le da igual que Tomasa tenga carácter, que él también tiene el suyo y el sábado, sin ir más lejos, se peleó con el gato del quinto. Pero fue una pelea sin consecuencias graves y Benito sigue tan guapo como siempre.

sra de astiárraga dijo...

Pues lo dicho. Consultaré a mi marido (no se me ocurriría hacer absolutamente nada sin su permiso)y te decimos como vemos lo de la gata.

Niños en el cine... otro momento genial. 1998: La Bella y la Bestia. Elena y sus primos en Vigo o Como convencer a un niño de que no coja un chicle que se le ha caído al suelo en una sala oscura y debajo de la butaca.

Y di que sí que ese tiburón se merecía cuanto menos un buen garrotazo.

SOY HULK dijo...

Joder!! Ángela, perdona si entre unas cosas y otras te desvirtuamos el sentido del blog... pero necesito un poco de desahogo grupal...

ME ACABAN DE LLAMAR IMBÉCIL! la cojona...

El famoso J.Tébar que por fin se va de la oficina. Y que por mi parte podría marcharse hoy.

Uno siempre piensa que el tiempo pone a cada uno en su lugar. Que cada uno recibe lo que da... pero ahora mismo no es un gran consuelo. Preferiría darle una hostia. La situación es que le tengo a dos metros de distancia con su cara de culo y por eso o os lo cuento a vosotros o me levanto y lo machaco en plan: "Un día de furia". Tengo ganas suficientes como para meterle un boli en el ojo. O directamente darle una patada en la boca que para eso he dado full contact.

Si no consigo resistir tendré el detalle de grabarlo por el móvil y luego lo colgamos en este blog de varietée.

Ay! dios! que me va a salir un sarpullido....

AAAAHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH

gracias por vuestros ojos lectores.

Estoy un poco mejor... supongo...
bueno no...

Angela dijo...

Esti, me parece una reacción de lo más lógica. Sobre todo el pareado malo/palo. Es que ya apuntabas maneras, tía.

Elena, me ha encantado lo del blog del varieté. Colgaría fotomontajes de Norma Duval con el careto de Marylin Manson y viceversa. Si le das una paliza a tu compañero el simpático falangista, mejor haz fotos, que vídeos no sé cómo colgarlos.

Acho, ¿para cuando un monográfico de Candy-Candy?

Hablando de momentos en el cine, cuando era pequeña fui a ver "El Libro de la Selva" con una amiguita y antes de empezar nos dijeron que había amenaza de bomba en el cine. Vi subir a unos polis por las escaleras con linternas y tal, y claro, me pareció un dispositivo muy pobre. Vamos, que me pasé toda la peli agarrando el posabrazos y deseando que el desfile de animalitos se acabara cuanto antes. Por cierto, ¿de qué va la peli?

balú dijo...

Va de Mogli que es medio niño, medio mono, por eso de la socialización en la infancia. También sale una serpiente que hipnotiza, el oso Balúúú (gran folósofo existencialista. un oso en la selva?) el trigre Sirkan y pantera baguila. Lo mejor el mono ese del swing "a tu saluuuuud.. quiero ser como túuuuu"

Al final, tras luchar arduamente por defender a Mogli de todo tipo de alimañas, el pequeño niño, ya prepúber ve a una mozilla en una aldea. Y como ya se sabe que dos tetas pesan más que dos carretas y que los hombres (aunqnue sean medio monos) piensan con la polla, abandona a sus amigos y se va a vivir al poblado de los Yankú (esto último me lo he inventado)

PD. Escribo desde el mismo sitio que antes... no sucumbí a la violencia y no me van a enchironar. Eso sí, no me siento mucho mejor.

Anch, una foto de este tío no merece salir en tu blog ni con la cara ensangrentada. ¡¡Anibal L. yo te conjuro!!

Acho dijo...

Candy-Candy era increible. La serie más sádica de la historia de la tele, y encima supuestamente "infantil". Era un monumento al sufrimiento, la tortura, y las niñas de ojos grandes y acuosos que habían venido a este mundo a llorar y ser machacadas sin piedad.

Yo a veces tengo pesadillas con ellas y, sobre todo, con sus malvados hermanastros.

profesorguapitonoaprende dijo...

Más Muro de las Lamentaciones / Tfno. de la Esperanza.

Los vejetes tienen pésima relación texto-subtexto. Ratificado. El productor para el que escribo me lo acaba de demostrar con mi propio trabajo.

Estoy hecho polvo. Me tomo mi curro demasiado en serio?

Decidme algo bonito... POR FAVOR.
Gracias.

I WANT U, I NEED U, I LOVE U

jelen dijo...

No hay que tomarse el curro como lo más importante (a no ser que no tengas novia, familia, ni amigos, una buena salud...)

Ni hay que tomar las críticas de los demás (y menos si son de trabajo) como una verdad absoluta o algo personal.

Ánimo!! yo hoy he estado a punto de matar a una persona... lo tuyo no puede ser tan malo

profesorguapitoesunllorica dijo...

Last night a blogger saved my life.

Ya me siento mejor, aunque todavía me da un poco de vergüenza...

Tienes razón. Voy a llamar a mi madre. Gracias, grupei A.

Viva el club de los aviones!!!!!!!

Angela dijo...

Professor Cutie, no te entristezcas porque un jefe te desmonte algo, es su trabajo. Si no supiera cómo hacerte rehacer algo, sus jefes a su vez cuestionarían qué está haciendo ahí exactamente. Además, hacer y deshacer, tejer y destejer, como Penélope y su abrigo de piel marrón, es nuestro destino como guionistas. No pasa nada por tomarse el trabajo en serio, pero tampoco hay que perder la perspectiva, y además, tú eres guapito, genuino y encantador.

Yo amaba a Anthony dijo...

Hola, me llamo Estíbaliz, y mi primer amor fue Anthony de "Candy, Candy". Recuerdo como un trauma su muerte al caerse del caballo durante una cacería... Me costó mucho superarlo. Más que a la guarra de Candy, que muchos capítulos después se enamoró de Terry, que era castaño y no rubio como la cerveza. Y puestos a contar anécdotas de la infancia, diré que hasta que no conocí a otro rubio, Luke Skywalker, no olvidé a Anthony.

salmoreja dijo...

yo tb intento dedicarme al oficio de escribir.

vivo cerca de la filmoteca, pero paradójicamente voy poco. lo hago más al ideal o a la plaza de los cubos.

como personaje de siempre en la filmoteca, el señor que va un poco bastante jorobado con la bolsa de el corte inglés. todo un clásico...

un beso

Angela dijo...

Bienvenida, Salmoreja. Te animo a que vayas a la filmoteca, yo he estado esta misma tarde y hoy sólo había un leve olor a indigente. El tipo inclinado ése como dices es un clásico, siempre con su abrigo sea invierno o verano, su periódico raído y su bolsa de "El corte inglés". Vi en un reportaje de Telemadrid que por lo visto tiene una pensión sustanciosa, aunque yo le he visto dormir en cajeros. Misterios de Madrid.

A mi también me gustaba Anthony, pero Luke Skywalker es un blandito. Nadie como Rick Astley.

acho dijo...

Ya solo falta Glen Medeiros para el poker de ases!

Candy-Candy es, de verdad, sadomaso. El antecedente de esos manga en los que un monstruo babeante viola con sus tentáculos a catorce pares de niñas con faldas escolares plisadas. Y la música era aún peor: "Güatashiba ca-andiiii".

Así que, cualquiera que lo pase mal, consolaos. Peor lo tenía Candy.

mariano dijo...

Ánimo, profesorguapito, y ayúdame con ésta:

Yo no sé si sería por la edad o qué, pero recuerdo cierta ocasión, a principios de siglo, cuando el profesorguapito y yo currabamos juntos bajo la atenta mirada del gran tiburón blanco (y profesor de muchos de los pasajeros de este blog). El caso es que fuimos los tres al cine a la sesión de las cuatro, probablemente un viernes, a alguna peli recién estrenada. No recuerdo la película, creo que era un thriller de esos de los que hay diez o doce todos los años, con Bruce Willis o Michael Douglas o Denzel Washington, pero sí recuerdo perfectamente que Manolo empezó a descojonarse exagerdamente y a abuchear y patear en pleno clímax lacrimógeno-emocional de la peli, para escándalo de las dos docenas de espectadores, que afortunadamente no se pusieron de acuerdo para lincharnos.

Mi padre es más llevadero, aunque está más sordo: es ver una cuesta y gritar: "¡Mira, San Francisco!" y en ese plan.

Y Nené, que siempre que reconoce una canción o una melodía no puede evitar cantarla o tararearla, es capaz de sacar, ya sea en la Filmoteca, los Alphaville o cualquier otro templo de la cinefilia más recalcitrante, su bocadillo envuelto en un ruidosísimo papel de plata, o incluso un tupper con macarrones. Y algo de postre.

jacques cousteau dijo...

Hábitos cinéticos del escualo, part I:

El gran tiburón blanco siempre se sienta en pasillo (por si hay que salir corriendo).

El gran tiburón blanco siempre echa una cabezadita en el primer acto (al final, los primeros actos son todos iguales).

El gran tiburón blanco nunca muestra su aprecio por lo que está viendo (pero aprovecha cualquier ocasion para hacer patente su desprecio).

Continuará...

TATATACHÁN (e) dijo...

Yo casi prefiero a alguien que hable que a alguien que huela mal. Eso me impide concentrarme.

En Cuba, pagas la entrada y ponen la peli una y otra vez, entras cuando quieras, ves primero el final y luego te reenganchas (como cuando ves una proyección en una exposición, que siempre la ves empezada)

La gente va porque hay aire acondionado. Yo cuando estuve, aún estando con mi maridín tenía un apestoso tipo a mi lado, enorme y sudoroso que me estuvo intentando meter mano toda la película con el cuento de que se quedaba dormido. Le acabé pegando patadas y zarandeando y el tío seguía... ¡joder con las hormonas!... ¿porque los hombres hacen esas cosas? Nos tuvimos que cambiar de sitio. La pelicula se llamaba NADA. No estaba mal.

Paris Hilton va a rodar una película en el papel de Madre Teresa de Calcuta... la muy p...

Angela dijo...

Jopetas con el gran escualo, qué escándalooo... Bueno, otra contribución a "grandes momentos en la sala". Fui yo sola a ver "El reino de los Cielos", a ese bonito cine "Rex", sito en la Gran Vía, que está tan hecho polvo y caducado que creo que ya ni se molestan en vender palomitas. Total, que entré yo, mi lenguaje corporal orgulloso, diciendo, "he venido sola, y qué", y me siento en la butaca que más me gusta, dejándome caer porque estoy muy contenta, y ¡PLAS! aterrizo en el suelo, la butaca se ha roto. Risas simpáticas de ésas de "ay pobre", y yo me pongo roja y digo "vaya con la butaca" o alguna chorrada así, mientras la gente que no se está riendo me dice "Sí, sí, hay que ver como está todo, que está todo fatal, fatal..."

Hache dijo...

Es que te ví tan seria que me hizo gracia. No conocía tu blog, me ha gustado. Creo que te acabas de ganar una fiel lectora nueva, Angelita de mi coraçao ;-p.

Angela dijo...

Muchas gracias, Hache. Intentaré no defraudar al respetable ;-)

beatriz dijo...

Qué bien. Me he reído un montón leyéndoos. Toda una risoterapia. Pues a mi me pasó algo parecido a Estíbaliz en el cine. Tendría unos 8 años y fui a ver "Cristal oscuro". ¡Qué gran película! Del argumento no me acuerdo -no es ninguna novedad-, solo se que al final de la película el prota tenía que coger un diamante o un pedrusco enorme de una cueva -muy importante para la salvación de algunos, creo- pero le iban a pillar. Y yo tenía tantas ganas de que lo cogiera -que había estado toda la peli buscándolo, el pobre- que grité en voz alta, si darme cuenta -"¡Cógelo, cógelo!". En fin.

Tengo otra anécdota. A mi prima le encantaba "El imperio del sol" por Christian Bale, claro. El caso es que fue a verla unas cinco veces al cine y una de ellas fue conmigo. Le encantaba llorar a moco tendido -con la peculiaridad de que cada vez que pasaba algo chungo me pellizcaba con fuerza (lo hace siempre, cuando veíamos la serie "V", me dejaba los brazos hechos polvo)-, y encima se llevaba la grabadora para oir en casa los lloros y los diálogos de la película. Era, sin saberlo, ¡una pirata de pelis en potencia!

Como diría José Antonio, estamos un poco en plan "abuelo cebolleta", ¿no?

Lanzo otra cuestión: ¿alguien ha llamado la atención a uno de esos que gustan de hablar en el cine? Aparte del ssssshhhh. Yo debo dar miedo cuando me pongo seria (ejem) porque llamé la atención a una parejita que no paraba de hablar pegada a mi oreja y después de reprenderles no se dijeron ni pio hasta que encieron las luces. Un "¿vais a seguir hablando toda la película? y una mirada fulminante (intuyo) bastaron. Él me contestó, avergonzado: "No". "Qué corte", pense yo.

acho dijo...

Por cierto, no me puedo creer que nadie haya mencionado al hombre de la verruga. Sí, ese que en la filmoteca se dedica a meter manos a todos los chicos que pilla... Lo peor de todo es que es gilipollas, porque eso no es ni meter mano ni nada: simplemente pasa un poco un dedo por los muslos turgentes de sus (alucinadas) víctimas.

¿Lo hará solo en los cines? ¿Será que le pone la versión original con muslo? ¿Será que se cree que es el reposabrazos? (Al que le habrían salido pelos, pero bueno, todo el mundo sabe que en la filmo ocurren cosas muy raras)

quierotrabajarenlatele dijo...

Acho, qué buena persona eres. No le llamas el del parche, o el tuerto pedófilo, sino el de la Verruga. Tienes un enorme corazón. A mí nunca me ha tocado, pero siempre que voy le veo. ¿Tiene casa el de la verruga? ¿Duerme en el cajetín dorado de sugerencias? Por lo visto se supone que es un crítico de cine que se llama E.R.M, o algo así. ¿Nadie va a hablar del chico del Rancho?

Angela dijo...

Bea, todos los cortes que le puedas meter a la gente que va a los cines a intimar están bien merecidos. Yo estaba viendo "Shrek 2" con Tupak y un grupo de adolescentes casi nos la revienta (tampoco es que sea una joya) y después de insultarles un poco nos rendimos y nos cambiamos de sitio. Yo hago "SSSHH", otras chasqueo la lengua, resoplo y languidezco, y ahora ya no lo hago, pero antes si iba con gente decía "a ver si te callas", "¿¿Te vas a callar por favor??" "A ver si nos callamos", etc.